jueves, 8 de noviembre de 2012

Para Alina Bordian

Amo los trenes que cruzan insomnes
la noche, amo la intimidad
fría, descolorida, inexplicable
de los viejos vagones de la Europa del este
desde Viena a Brasov, de Berlin a Belgrado o por ejemplo
De Budapest hasta Timisioara
Amo también la soledad, las apagadas luces
de las perdidas solitarias estaciones
el silbido procaz de las sirena, el chirriar
obsceno de los frenos, la lujuria
en las cabinas de dos pasajeros,
en amor en los trenes, la amistad
que nace de los trenes y las vías
eternas que prosiguen
siempre, siempre adelante:
los trenes siguen sin la vida acaba
y apenas descarrilan, la vida casi siempre
equivoca la vía y nunca vuelve;
por eso me parecen tan seguros
por eso los añoro desde el cielo,
amo su lentitud y su perseverancia
cuando los veo pasar o cuando sueño
e imagino mi vida como largo viaje
en tren desde Lisboa a Bucarest

Timioara,  mayo de 2012   



jueves, 27 de septiembre de 2012

GINEBRA



Aunque todos hablaban de Ginebra,
nadie la conoció; también yo entonces
lo mismo que los otros la buscaba
Tampoco la encontré: habría bebido
con fiebre de sus labios como bebe
quien apura su ultima botella
o ha encontrado el grial, pero confieso
que apuré mil botellas y bebí de mil labios
en mi intento de hallarla: quien lo hiciera
en aquel tiempo de la juventud habría sido
el mejor caballero, y para siempre...
Sien embargo,
aunque muchas tenían nombres extraños
-Larios, Rivers, Beefeater, Thankeray...-
o incluso familiares, como Luisa
o Maricarmen, Soledad o Dolores,
ninguna, ay, se llamaba Geneviêve.

Harais du Buat (L’Aigle, France); Agosto 2006

martes, 25 de septiembre de 2012

GATOS EN HERESTRAU

Arde mi corazón en el cielo de fuego

y mis pasos recorren, cuando me dejas solo,

solitarios y lentos los senderos del parque.

Ahora me cambiaría por la hierba quemada

por la luz reflejada en las aguas del lago

violenta y cruel o por la indiferencia

soberana y soberbia de los gatos que miran

somnolientos y altivos como pasan los hombres,

casi ramoneando, como un torpe rebaño,

entre puestos que exhiben cerámicas o dulces.

Los gatos que contemplan, casi como sin ojos,

con desprecio y silentes nuestra torpe tarea

con la insolencia ajena que les dieron los dioses

Esos gatos que miran con desgana y con sorna

Mientras arde la tarde en mi alma incendiada

BRASOV, 7 de julio de 2012

miércoles, 18 de enero de 2012

TRES POEMAS EN CÓRDOBA

I
RONDA DE LOS TEJARES

Espejo de tu mente
estas calles , de tu alma burbujas,
titilan lentamente
y trabajosamente
al poso de las brujas
te abandonas extraña y blandamente;
cedes a la dulzura
y tu sangre remonta las colinas
cuando el sol transfigura
cuanto la luna apura
y ya cenizas blancas y cansinas
recobras tu figura
fundida en la penumbra y el asombro
de noches y avatares
remotos, tutelares:
acaricia tu hombro
un flujo prodigioso de azahares.

II

HOTEL SERRANO

No encontrarás la casa
no encontrarás la casa ni el acaso
ni el testigo o la brasa
de las horas: tu paso
es quemadura y soledad de gasa.


III

PASEO POR EL CENTRO

La geografía urbana de tu vida pasada
se dibuja confusa esta mañana húmeda
mientras andas despacio por callejas desiertas...
Cuando suena, el reloj la nostalgia alimenta
y comprendes mirando las lunas que te cruzas
que ya no reconoces la casa ni la plaza.

Córdoba, 28 de febrero de 2006


jueves, 26 de mayo de 2011

EN LA FERIA

Esta es la hora mágica cuando el alba aún no llega
pero los elegidos siguen sobre la arena
y en sus rostros ajados, a pesar del cansancio
el fuego de los ojos, la humedad de los labios
insisten todavía y bajo las guirnaldas
de luces amarillas siguen las sevillanas
repitiéndose ajenas, oxidadas y roncas
como un rito olvidado que encubre la zozobra.
Esta es la hora mágica, hora de los fantasmas
de los pasos cansinos y las mesas manchadas.
El polvo enseñorea camisas entreabiertas
los restos de carmín, las mejillas, las piernas.
Esta es la hora mágica, la hora de las brujas
la de los desertores, la traición, las argucias,
del adiós y el olvido; la luna y la memoria
se levantan de pronto feroces como diosas
para que tú recuerdes la rosa soberana,
pereciendo en tus brazos, pereciendo en la brasa,
de la niebla y la cal viviendo entre sus aguas.
Esta es la hora mágica, esta es la hora sucia
que levanta banderas inútiles e insulsas
pero pone en tus manos, como un don repentino
o una revelación, cuanto te fue proscrito:
la pasión y la fe, la gloria y la ponzoña
de la sabiduría con que te acogió Córdoba

Para Ana Bocanegra
Córdoba/Granada, mayo de 2001
KALENDA MAIA




Nada me place más cuando los días
de mayo se demoran y la luz
se enseñorea del atardecer
y los trigos se doran o el almendro
contempla ya lejana su blancura
de nieve y todavía los aromas
del azahar se esparcen y embriagan
y turban los sentidos y el deseo,
nada me place más que recordarte
tan trigueña y juncal, tan decidida,
y tan feliz cantando la mañana
hija de la esperanza, de mi mano,
un clavel en la boca o en el pelo,
avanzando gloriosa por las calles,
el puño levantado celebrando
el primero de mayo, sin consciencia
de que la noche ya nos aguardaba
con promesas y rosas engañosas
y de que estaba terminando el tiempo
de los amaneceres rojos, para siempre


Nada me place más aunque me duelan
los años como un vidrio que se clava y se enturbia


Granada, mayo de 2011

Para Filología Románica