jueves, 27 de septiembre de 2012

GINEBRA



Aunque todos hablaban de Ginebra,
nadie la conoció; también yo entonces
lo mismo que los otros la buscaba
Tampoco la encontré: habría bebido
con fiebre de sus labios como bebe
quien apura su ultima botella
o ha encontrado el grial, pero confieso
que apuré mil botellas y bebí de mil labios
en mi intento de hallarla: quien lo hiciera
en aquel tiempo de la juventud habría sido
el mejor caballero, y para siempre...
Sien embargo,
aunque muchas tenían nombres extraños
-Larios, Rivers, Beefeater, Thankeray...-
o incluso familiares, como Luisa
o Maricarmen, Soledad o Dolores,
ninguna, ay, se llamaba Geneviêve.

Harais du Buat (L’Aigle, France); Agosto 2006

martes, 25 de septiembre de 2012

GATOS EN HERESTRAU

Arde mi corazón en el cielo de fuego

y mis pasos recorren, cuando me dejas solo,

solitarios y lentos los senderos del parque.

Ahora me cambiaría por la hierba quemada

por la luz reflejada en las aguas del lago

violenta y cruel o por la indiferencia

soberana y soberbia de los gatos que miran

somnolientos y altivos como pasan los hombres,

casi ramoneando, como un torpe rebaño,

entre puestos que exhiben cerámicas o dulces.

Los gatos que contemplan, casi como sin ojos,

con desprecio y silentes nuestra torpe tarea

con la insolencia ajena que les dieron los dioses

Esos gatos que miran con desgana y con sorna

Mientras arde la tarde en mi alma incendiada

BRASOV, 7 de julio de 2012