miércoles, 18 de diciembre de 2013



 

 
El fuego del amor que agosta cuanto toca,
Ese fuego letal, banal y peligroso
Que de las largas noches arrebata el reposo
Ese fuego es un fuego con aristas de roca.
 
El juego del amor, y su furia barroca
Que arrebata el sentido y no siempre es hermoso
Es un juego de naipes, y un terreno fangoso
El veneno pintado que llevas en la boca
 
Las palabras de amor y su fuego y su ruego
No se las lleva el viento, no queman, no son hielo;
Son tan solo las fichas de una ruleta loca
Donde en vano la muerte con la vida se enroca
Mientras nos confundimos con empeño y con celo
E intentamos buscarle un nombre al azar ciego.
 
Suceava, 1 de diciembre de 2013

 

 

 

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